1 SUIZA DURANTE LA II GUERRA MUNDIAL.LA MAS PREPARADA PARA PLANTAR CARA AL NAZISMO.FURTY
Categoría: Entretenimiento
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Comentario: UNA ESTATUA DE ADOLF HITLER .EN VARSOVIA DONDE NUMEROSOS JUDIOS FUERON ASESINADOS Una estatua de Adolf Hitler rezando de rodillas, que se exhibe en el lugar donde se construyó el Gueto de Varsovia, donde numerosos judíos fueron asesinados o enviados a su muerte por el régimen nazi, provocó numerosas críticas y condenas. La obra «HIM» del artista italiano Maurizio Cattelan, atrajo a muchos visitantes desde que se instaló el mes pasado. Se puede ver desde lejos y el artista no explicó por qué está rezando Hitler, pero su propósito general, según los organizadores que pusieron la estatua en el lugar, es llevar a la reflexión sobre la naturaleza de la maldad. De cualquier forma, mucha gente está molesta por la presencia de la escultura en un lugar que dejó tantas heridas. En Polonia se construyeron campos con instalaciones de gases. Los primeros que fueron enviados a estos campos de concentración desde los guetos fueron las mujeres, los niños y los ancianos y también la gente discapacitada para trabajar. Los judíos que podían trabajar lo hacían en talleres o fábricas pero siempre acababan ejecutados. Fueron enviados a vivir en barrios separados, llamados guetos, donde sufrieron toda clase de privaciones, como hambre, hacinamiento y enfermedades. En el gueto de Varsovia, por ejemplo, llegaron a fallecer 5.000 personas por día.El régimen nazi, a través del holocausto se cobró la vida de aproximadamente 6.000.000 de judíos, El Centro Simon Wiesenthal, de defensa de los judíos, calificó la colocación de la estatua como «una provocación sin sentido, que insulta la memoria de las víctimas judías de los nazis». 1933. Era un plan sistemático, o sea organizado y gradual para provocar la erradicación de los judíos. Luego alcanzó a otras etnias, como a los gitanos. «En lo que respecta a los judíos, la única oración de Hitler era que fueran exterminados de la tierra», dijo el director de la institución, Efraim Zuroff, en un comunicado. El odio hacia la raza judía, llevó a este régimen a establecer por decreto las características típicas que identificaban al %u201Cjudío%u201D Sin embargo, muchos más elogiaron la pieza, diciendo que tiene un gran impacto emocional y los organizadores defendieron su decisión de presentarla en el gueto. Fabio Cavallucci, director del Centro de Arte Contemporáneo, que supervisó la instalación afirmó que «no hay intenciones de parte del artista o del centro de insultar la memoria de los judíos». Las generaciones que han vivido inmediatamente después de la II Guerra Mundial han sabido, todavía de manera directa y erizada, de la magnitud monstruosa del Holocausto. Las que hoy viven, en cambio, comienzan a olvidarlo. A pesar de los intentos de refrescar una memoria amarga (en el cine, en la literatura, la televisión o la prensa); a pesar de reflexiones varias sobre el racismo y la xenofobia y de actuaciones políticas y ciudadanas contra ellos; a pesar de alguna que otra voz alarmada sobre la existencia en nuestros días de campos de concentración, el Holocausto les parece a muchos de nuestros contemporáneos muy lejano. Hay no obstante, frecuentísimos cursos regulares sobre la persecución y el exterminio judío (distintos a los cursos de Historia general) en la mayoría de las universidades americanas y en algunas europeas, más una intensa y esforzada cantidad de libros que vuelven una y otra vez sobre el horror desencadenado bajo Hitler, tratando %u2013 al explicarlo- de evitar su retorno. Pero lo cierto es que la propia inmensidad de la tragedia causada por los nazis ha facilitado la incredulidad o la banalización, cuando no la indiferencia, y, hasta incluso, de manera tan incomprensible como odiosa, la justificación moral del genocidio. Sabido es que, desde no hace mucho, prospera la negación rotunda de ese exterminio masivo y criminal por parte de algunos historiadores que dicen avalar con métodos científicos su reinterpretación de los hechos. (Las llamadas escuelas revisionistas, a pesar de lo que pudiera creerse por la burda entidad de sus mistificaciones y la endeblez de sus argumentos, gozan de adeptos) «Es una obra de arte que trata de hablar sobre la situación del mal escondido por todas partes», agregó. El Gueto de Varsovia estaba en una zona de la ciudad que los nazis aislaron después de que invadieron Polonia. Ahí obligaron a los judíos a vivir hacinados en condiciones inhumanas mientras esperaban a ser deportados a campos de concentración. Muchos murieron de hambre o enfermedades, otros fueron asesinados por los alemanes incluso antes de ser transportados a los campos. La instalación de la estatua de Hitler forma parte de una retrospectiva sobre la obra de Cattelan titulada «Amén», una exposición que explora temas como la vida, la muerte, el bien y el mal. Las otras obras de la muestra están en el Centro de Arte Contemporáneo, que se encuentra en el castillo Ujazdowski. La estatua de Hitler se puede ver desde un agujero en una puerta de madera en la calle Prozna. El público sólo puede observar la espalda de una figura rezando en el patio. Por su pequeño tamaño da la impresión de que se trata de un niño inofensivo. «Todos los criminales fueron alguna vez un niño indefenso e inocente», dijo el portavoz del centro al comentar la obra. El rabino de Polonia, Mijael Schudrich, dijo que lo consultaron bastante antes de colocar la estatua y que no se opuso porque consideró el valor del esfuerzo del artista por tratar de crear cuestionamientos morales al provocar a los espectadores. El rabino Schudrich agregó que los organizadores le aseguraron que no tenían intención de reavivar la imagen de Hitler, sino de mostrar que la maldad se puede disfrazar como un dulce niño rezando. «Me pareció que podría haber un valor educativo en eso», dijo el rabino, quien también escribió una introducción al catálogo de la exposición en el que dice que «el arte nos puede hacer enfrentar el mal del mundo». Mientras duró la creencia generalizada en el progreso, el Holocausto se consideró por la mayoría de los observadores como una interrupción nefasta del curso de la historia, ABEL REYES TELLEZ PRESIDENTE NACIONAL PARTIDO SOCIAL CRISTIANO NICARAGUENSE {PSC} ESCRITOR CRISTIANO EMAIL .PRESIDENTE.PSC@HOTMAIL.COM TEL .505. 2249 3460 MOVIL .505 .8882 7758 MANAGUA NICARAGUA