Historias y anécdotas de gente en Barcelona que te harán decir: ¿pero esto es normal?

Barcelona es una ciudad donde puede pasar absolutamente de todo.

Puedes salir de casa pensando que vas a tomar un café tranquilo y acabar en una terraza con un grupo de franceses que acabas de conocer. Puedes perderte por el Barrio Gótico y aparecer media hora después en la playa sin saber muy bien como has llegado allí.

Y luego están las noches de Barcelona...

Ahí ya no me hago responsable 😂.

Después de años viendo turistas, grupos de amigos, despedidas, cumpleaños y gente celebrando absolutamente cualquier cosa, hay algunas situaciones que merecen ser contadas.

Índice
  1. El turista que quería ver "toda Barcelona" en una tarde
  2. El grupo que salió "solo a tomar una cerveza"
  3. La famosa foto con la Sagrada Familia
  4. El que se perdió en el Barrio Gótico
  5. La anécdota de la limusina
  6. La despedida de soltero que empezó demasiado tranquila
  7. El amigo que quería probar "comida típica"
  8. La playa a las 2 de la mañana
  9. Barcelona tiene estas cosas

El turista que quería ver "toda Barcelona" en una tarde

Esta es bastante típica.

Llega un grupo de turistas a Barcelona a las 10 de la mañana y dicen:

—Hoy queremos ver la Sagrada Familia, Park Güell, el Barrio Gótico, Montjuïc, la Barceloneta y luego salir de fiesta.

Claro.

Y yo también quiero aprender chino en dos horas.

A las 13:30 ya están sentados en una terraza diciendo:

—Bueno... quizás mañana hacemos lo de Montjuïc.

Barcelona tiene muchas cosas y el problema es que cuando vienes unos días quieres verlo TODO.

Pero al final siempre hay algo que se queda para la próxima visita.

El grupo que salió "solo a tomar una cerveza"

Esta frase nunca acaba bien.

—Vamos a tomar una cerveza y volvemos.

Tres horas después:

Una cerveza.

Dos tapas.

Otra cerveza.

"¿Vamos a otro sitio?"

Otro sitio.

"Bueno, una última."

Y de repente son las 3 de la mañana y alguien está intentando explicar porque tiene un zapato en la mano.

Barcelona tiene ese efecto 😂.

La famosa foto con la Sagrada Familia

Hay una cosa que todos hacemos.

Llegas a la Sagrada Familia y quieres una foto.

Pero no una foto normal.

Quieres LA FOTO.

Te alejas.

Más.

Un poco más.

Te tropiezas con una papelera.

—¿Así?

—No, espera, cortaste la torre.

Otra vez.

Y al final tienes 47 fotos practicamente iguales y en ninguna sales bien.

Pero bueno, se publica una en Instagram y listo.

El que se perdió en el Barrio Gótico

Esta también es muy barcelonesa.

—¿Dónde estás?

—En el centro.

—¿Pero dónde exactamente?

—No sé.

—¿Qué ves?

—Una iglesia.

—¿Cuál?

—No tengo ni idea.

El Barrio Gótico es precioso, pero tiene una capacidad especial para hacerte perder completamente la orientación.

Lo bueno es que casi siempre terminas encontrando una plaza con una terraza.

Así que tampoco está tan mal.

La anécdota de la limusina

Y aquí viene una de mis favoritas.

Un grupo decidió celebrar un cumpleaños de una manera un poco diferente y alquilar una limusina en Barcelona.

Hasta aquí todo normal.

La idea era hacer unas fotos, dar una vuelta por Barcelona y después irse de fiesta.

El problema fue que uno de los amigos no sabía que habían alquilado la limusina.

Cuando llegó y la vio aparcada delante del restaurante se quedó mirando y dijo:

—¿Pero esto para quién es?

—Para nosotros.

—¿Pero nosotros quiénes somos? ¿Los famosos?

😂

Se subió igualmente, por supuesto.

Durante el trayecto estuvieron haciendo fotos, poniendo música y brindando. Y lo mejor es que después de un rato ya nadie quería bajarse.

—¿No podemos dar otra vuelta?

Ese es el peligro de alquilar una limusina.

Que el trayecto acaba siendo parte de la fiesta.

Si estás preparando un cumpleaños, una despedida, una boda o simplemente quieres hacer algo diferente con tus amigos, puedes mirar las opciones de alquiler de limusinas en Barcelona.

Eso sí, luego no digas que no te avisamos si tus amigos quieren dar otra vuelta 😂.

La despedida de soltero que empezó demasiado tranquila

"Esta noche tranquilitos que mañana tenemos cosas que hacer."

Frase número uno de todas las despedidas de soltero.

A las 20:00 están todos sentados cenando tranquilamente.

A las 22:00 alguien ya ha perdido el móvil.

A las 23:30 están buscando donde ir después.

A las 00:30 uno dice:

—¿Pero no habíamos reservado una mesa?

—Sí.

—¿Dónde?

Silencio.

Nadie sabe donde.

Barcelona tiene una cosa curiosa: siempre aparece algún plan.

Y por eso es bastante dificil que una noche termine exactamente como estaba prevista.

El amigo que quería probar "comida típica"

—Quiero comer algo típico de Barcelona.

Perfecto.

Le llevan a probar tapas, pan con tomate, embutidos, platos catalanes...

Todo perfecto.

Hasta que pregunta:

—¿Y no teneis hamburguesas?

😂

Después de dos días de turismo ya estaba buscando un McDonald's.

La playa a las 2 de la mañana

Hay personas que visitan Barcelona y descubren que la playa de noche tiene otro ambiente completamente diferente.

Unos paseando.

Otros sentados hablando.

Parejas.

Grupos de amigos.

Turistas que han salido de fiesta.

Y siempre hay alguien diciendo:

—¿Nos bañamos?

Y siempre hay otro contestando:

—Ni loco.

Y cinco minutos después están los dos dentro del agua.

Barcelona tiene estas cosas

Lo divertido de Barcelona es que muchas veces las mejores historias no están en una guía turística.

Están en ese restaurante donde acabaste por casualidad.

En aquella noche que iba a ser tranquila.

En el amigo que se perdió.

En la foto que salió fatal pero que todavía guardas.

En una limusina que alquilaste para una hora y acabaste deseando que fueran cuatro.

Porque al final viajar no consiste solamente en visitar lugares.

También consiste en volver a casa diciendo:

"No sabes lo que nos pasó en Barcelona..."

Y normalmente esa es la historia que más se recuerda.

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